En un contexto global de incertidumbre y crisis del orden internacional, LMM Consulting apuesta por mirar hacia adentro: al potencial internacional de las pymes y startups colombianas. Aun en medio de la tensión geopolítica, estas empresas pueden escalar sus negocios aprovechando los tratados comerciales y las redes globales de innovación.
Un caso ejemplar es Manizales, que pasó de tener uno de los mayores índices de desempleo del país a liderar los rankings de innovación y emprendimiento. Hoy, incluso, ha sido reconocida como la mejor ciudad para vivir en Latinoamérica.
Para entender este cambio, conversamos con Marcela Escobar, directora de Manizales Más, una de las impulsoras de este éxito. Su experiencia revela cómo internacionalizar desde las regiones es posible cuando la colaboración y la visión a largo plazo se convierten en política local.

Manizales, un modelo de articulación público- privada
LMM Consulting: Marcela, Manizales Más cumple 13 años de trabajo articulado entre el sector público, privado y académico. ¿Cómo lees hoy esa transformación del ecosistema de emprendimiento en la ciudad?
Marcela Escobar: Ha sido un proceso de aprendizaje constante. Manizales Más nació de la convicción de que ningún actor por sí solo puede construir desarrollo sostenible. En estos años hemos aprendido a sentar en la misma mesa a sectores que piensan distinto —el público, el privado y la academia— para entender que cada uno aporta algo que el otro no puede ofrecer. Lograr que conversen con un propósito común ha sido un reto enorme, pero es lo que explica por qué el ecosistema de Manizales es hoy referente nacional.
«Internacionalizar no es solo exportar»
«Cuando una empresa crece, todo el territorio se beneficia» Marcela Escobar
LMM Consulting: En la práctica, ¿por qué es tan importante que las empresas crezcan dentro del ecosistema?
Marcela Escobar: Porque cuando una empresa crece, todo el territorio se beneficia. Crecen los salarios, mejora el empleo formal, se impulsa la innovación y el sector privado se fortalece hasta el punto de poder influir en decisiones estratégicas del territorio. En regiones donde las empresas son débiles, esas conversaciones se quedan solo en manos del Estado, y el desarrollo se vuelve frágil. Por eso, desde Manizales Más, insistimos en escuchar al empresario: qué le duele, dónde están sus frenos y cómo acompañarlo para que crezca. Ese acompañamiento es 7×24; no es un proyecto, es una tarea permanente.
Una ciudad que aprendió a ponerse de acuerdo
LMM Consulting: En Colombia, muchas regiones no logran sostener conversaciones conjuntas entre sectores. ¿Cómo hizo Manizales para lograrlo?
Marcela Escobar: No diría que nos “pusimos de acuerdo” una vez; diría que seguimos poniéndonos de acuerdo cada día. Es una conversación viva.
Al inicio fue clave contar con un actor externo —en nuestro caso, expertos internacionales con claridad metodológica— que ayudaran a guiarnos y, sobre todo, a bajarle el tono a los egos.
Reconocimos que teníamos problemas y que no sabíamos cómo resolverlos, y eso requirió humildad para aprender. Hoy los resultados hablan: Manizales fue reconocida como la ciudad más moderna y como la mejor ciudad para vivir en Latinoamérica.
Pero eso no significa que el trabajo esté hecho; los que van adelante tienen el reto de no dormirse. Lo importante es mantener la conversación vigente y el propósito común.
Los resultados del trabajo colectivo
LMM Consulting: ¿Qué indicadores muestran ese avance?
Marcela Escobar: Cuando analizamos los grandes indicadores de ciudad —Gini, informalidad, pobreza monetaria, PIB per cápita— vemos mejoras sostenidas.
Claro, esos cambios no se notan en dos años; se ven después de una década. Pero ahí está la evidencia de que la conversación y la articulación constante dan frutos.
Hace 15 años, Manizales era la segunda ciudad con más desempleo del país. Hoy lidera los rankings de bienestar y competitividad.
Eso demuestra que vale la pena sentarse una y otra vez en la misma mesa, aunque parezca cansancio. Lo que hoy vemos es una narrativa de orgullo y autoestima renovada: la ciudad se ve y se siente diferente.
La última milla del crecimiento
LMM Consulting: En el plano internacional, ¿cuáles son los principales retos para seguir creciendo?
Marcela Escobar: El primero es mental. Sabemos prospectar y contactar clientes, pero nos falta instalarnos y crecer realmente en esos mercados.
«Internacionalizar no es solo exportar un contenedor. Es diseñar mercados desde el día cero.»
Marcela Escobar: También debemos diversificar. Caldas depende mucho del café, lo cual es una bendición, pero también un riesgo.
Necesitamos ampliar la canasta exportadora. Hay pequeñas empresas, de sectores impensados (ropa para muñecas, energías limpias)
El desafío es acompañar ese salto. No solo prospectar; hay que convertir oportunidades en mercados reales.
La última milla del crecimiento
LMM Consulting: En LMM Consulting acompañamos la internacionalización de pymes y startups. ¿Qué opina de este
acompañamiento?
Marcela Escobar: Es fundamental. El crecimiento empresarial genera bienestar colectivo. La internacionalización no debe ser una tarea solitaria; una empresa globalizada impacta la competitividad regional y abre camino a otras.
El acompañamiento es el puente entre oportunidad y resultado, brindando:
Política pública y coherencia institucional
LMM Consulting: Hablemos del rol
del Estado. ¿Qué papel juega la
política pública en este proceso?
Marcela Escobar: Es esencial. La política pública debe ser un mensaje claro y coherente del gobierno, acompañado de recursos y planes de acción.
No sirve promover la innovación y luego desmantelar las instituciones que la apoyan. La coherencia institucional implica alinear:

En Caldas, formulamos políticas que conectan el interés público y privado, con aspiración y realismo en nuestros destinos de exportación.
La última milla de la internacionalización
LMM Consulting: Colombia tiene más de 20 tratados de libre comercio. ¿Crees que las empresas los aprovechan realmente?
Marcela Escobar: Se aprovecha una parte, pero falta la “última milla”. Esta expresión, del ámbito de las telecomunicaciones, se refiere al tramo final que conecta la red con el usuario. En la internacionalización, implica concretar la oportunidad con el cliente real.
Es crucial para transformar el potencial en realidad, requiriendo más acompañamiento y precisión. Los tratados abren puertas, pero el negocio específico y la relación duradera con el cliente consolidan la internacionalización.
Retos 2025: un camino silencioso pero necesario
LMM Consulting: Finalmente, ¿qué viene para Manizales Más en los
próximos años?
Marcela Escobar: El gran reto es institucionalizar el acompañamiento. Que la ciudad comprenda que las empresas necesitan soporte permanente para internacionalizarse. Quizás no sea un proceso “sexy”, pero marcará la diferencia. Manizales debe consolidar un ecosistema que respalde estas dinámicas; un camino silencioso, quizás largo, pero con resultados profundos y duraderos para la región.
